De Wikipedia: En lógica, modus tollendo tollens (modo que negando niega), también llamado razonamiento indirecto, es el nombre formal para la prueba indirecta o inferencia contrapositiva. (…) La tautología modus tollens toma la siguiente forma:
- Si P, entonces Q.
- Q es falso.
- Entonces P es falso.
¿Qué tiene que ver esto conmigo? Adoro la lógica. Es una de las cosas que más me atrapan de la filosofía. Pero no se trata de eso. Ayer tuve una conversación que me ha recordado mucho el modus tollens y me he propuesto analizar la situación.
- Sólo haré X si pasa Y.
- Entonces déjame hacer Y.
- No. (No Y, no X. Jódete Carolina)
Y seguimos de buen rollo. Si pretendes enredarme, creo que te has confundido de persona. A pesar de todo siempre me quedará Menéame. Eso y la fotografía. Pero ahora mismo estoy tan casanda de las falsedades y mentiras; dejadme en paz.
Archivado en: Opinión

Estos días he estado buscándome un buen hosting. Posiblemente me quede con 1&1 y monte un superblog sobre la ilustración, el diseño y la fotografía. De momento es sólo un pequeño proyecto, pero espero llevarlo a cabo en las próximas semanas.
Por un momento se me pasó por la cabeza retomar un poco Analízate y mantenerlo a flote, pero no sé si son demasiadas cosas o qué. Lo único que espero es que este domingo no sea tan malo como los domingos pasados ya que estoy muy cansada.
Ayer he decidido borrar todas mis fotos del Flickr. Me ha dolido mucho pero no me arrepiento. Tengo otros asuntos más complicados en la cabeza ahora mismo. Sin embargo, he dicidido hacer una pequeña recopilación de algunas fotos favoritas mías, de las más antiguas, hechas con mi Olympus robada. Es hora de renovar.
Esta es mi foto favorita de todos los tiempos. Si tuviera que quedarme con alguna, sería ésta. Si tuviera que definirme con alguna, también lo sería. Me encanta.

Me ha gustado siempre tratar los temas de la sociedad en mis fotos. Normalmente buscaba graffitis o cosas que me acercaran más a la vida urbana. Pero ni ese graffiti existe ya, ni yo tengo motivación para ver toda la miseria que se esconde en la ciudad.

El lugar mágico de Madrid, en frente de una casa okupa. Nunca me olvidaré.

Fue mi primera foto explorada (elegida como una de las mejores del día). El puente desde el cual la hice no existe a día de hoy. Fue una de las primeras mejores fotos.

Y volvemos al tema de los problemas de la sociedad…

A pesar de ser una foto típica, me transmite mucho sentimiento. Estar delante de algo que nunca termina (o que lo parezca al menos) es más que agotador.

Creo que con ésta foto empezó a gustarme el color amarillo

Esta es también una de mis favoritas. Habíamos coincidido con ese chico en la guagua y se me quedó grabado en la mente. Más tarde lo vi en la pista de patinaje.

Quizás la inspiración principal para todas las fotos (y montajes, como la de abajo) que había hecho con la Olympus había sido él. No lo pondré en duda nunca.

Otro de mis montajes absurdos de una tele que encontramos en la calle.

Quizás esa rosa fue la más bonita de todas.

De vuelta de Madrid, en el avión.

Archivado en: Opinión

Estos días me he sometido a un severo estudio del movimiento skinhead. Aún no he terminado, pero ya he visto algunas películas, documentales y he leído un par de libros. No puedo decir qué exactamente me ha impulsado a involucrarme tanto, pero estoy descubriendo un mundo y pienso escribir un artículo cuando termine con mis estudios.
Quiero ir más allá de los prejuicios de la gente ya que me ponen de los nervios.
No puedo con nada de momento. Hasta un nuevo aviso no voy a tocar ni este blog, ni el psicológico, ni nada de nada. Quiero ordenar mi vida y poner las ideas en su sitio. Quizás dentro de un tiempo regrese con un blog nuevo, proyectos nuevos y demás, pero ahora mismo renuncio a todo y a todos. Estoy muy quemada.

He descubierto una web que me ha hecho volver, prácticamente, a mis orígenes. Para ustedes no tendrá ningún sentido, pues está en ruso, pero a mí me ha sacado más de una sonrisa. Quizás a muchos no os interese esto, pero sé que a otros pocos sí. Por eso voy a escribir y enseñaros algunas de las cosas importantes de mi infancia.

Me gustaría empezar con Love Is, unos chicles que apenas costaban 3 céntimos. Cada chicle traía consigo alguno de estos dibujitos de aproximadamente 5 por 3 cm.

A mí personalmente me encantaba coleccionarlos. Al igual que los muñequitos Kinder. Creo que la ilusión de tener uno de esos huevos de chocolate en las manos me ha durado hasta el día de hoy. Tenía de todo tipo: hipopótamos, ranitas, tiburones…

Y qué recuerdos tan buenos tengo de la Dendy, me ayudaba en mis días de gripe en invierno, hacía que pasara un buen rato jugando con mi hermano algunas tardes y… aprendí a silbar jugando con la consola al Tetris con mi padre


La verdad es que tenía un montonazo de juegos, un par de cajas, si no me equivoco. Mis preferidos eran: el de las Tortugas Ninja, uno de tanques (¡se podían crear niveles!) y el Bomberman. Dios mío, qué nostalgia me ha dado…

Aparte de los juegos, me gustaba la música. Escuchaba música de lo más comercial de la época, lo admito. No conocía grupos de rock, heavy ni nada por el estilo. На-на, Руки Вверх, Иванушки Int. y demás artistas de la música popera rusa.

Eso sí que era un vicio. Los tazos han sido fundamentales para mí a los 7-8 años. Casi todas las tardes y noches, solíamos ir a jugar a algún portal, incluso si llovía.

Cómo a cualquier niño, a mi me gustaban los dibujos animados. Creo que me conozco todos los dibujos rusos de la época, todos los de Disney y de Looney Tunes. En la TV solían dar un programa por la mañana que me gustaba mucho. Se trataba de un concurso llamado Llamad a Kuzya, dónde tenías que jugar con el teléfono (marcando números) a diferentes juegos. También existía un show (y nunca mejor dicho) que se llamaba Ventanas, y era a lo Diario de Patricia, pero muchísimo más exagerado.

En el colegio escribíamos en unas libretas como esa. La segunda imagen, es un Дневник, una especie de cuaderno dónde los profesores de cada asignatura apuntaban nuestras notas, las tareas, etc. Era obligatorio llevarlo todos los días.

Otra de mis pasiones han sido los libros. De todo tipo. Me encantaban las poesías y los cuentos. También tenía una especia de diario (foto 3) dónde escribía mis cosas favoritas, citas, chistes; pegaba fotos. Era cómo un diario personal secreto.
Y bueno, por contar, puedo contar miles de anécdotas que me han pasado, cosas que he tenido, aficiones que me han cautivado. Pero eso tomaría mucho tiempo y no podría acabar ya que me han pasado tantas cosas. Lo dejaré aquí, ¡gracias por leer!
Can’t go far but you can always dream.

Se dice mucho por ahí que las personas adquirimos características de otras personas que son importantes para nosotros. Es como si parte de la forma de ser de alguien cercano empezara a ser parte de nosotros. Frases, comportamientos, puntos de vista. Incluso cosas que esa otra persona niegue de si misma.
Las personas creen que no cambian, pero cambian todos, quieran o no.
Para mi la presentación es importante a la hora de conocer a alguien. Y no me refiero a que sean guapos o feos. Me refiero a esto: faltas de otrografía, mala construcción de las frases, mayúsculas, y… cero sutileza. No lo soporto, lo detesto.


No paro de darle vueltas a una cuestión que me incomoda un poco. Hace unos meses (quizás menos) estaba con Sergio en la guagua y nos estábamos besando. De repente, se escuchó un grito de una mujer al lado. ¡No tienen vergüenza! – gritó – ¡aqui hay niños! Y empezó a murmurar algo para si en tono amargado.Y lo más curioso que no era una mujer adulta (lo podría entender un poco mejor si lo fuera).
Me sentí bastante incómoda y mal, y me he puesto a reflexionar acerca del tema. No sé si es que hay personas que tienen envidia, que piensan que es algo antinatural o que… ¿puede provocar alteraciones en un niño? Por dios, que alguien me diga que es algo malo besarse en público, porque no lo entiendo.
El caso es que por aquella mujer amargada (porque no le encuentro otra explicación) me he cohibido bastante a la hora de demostrar amor en público. Tengo miedo de que alguien pueda empezar a pegar gritos cada vez que abrazo a mi pareja o algo parecido. Me he puesto a investigar y no encontré gran cosa, mujeres que discuten acerca del tema en un foro, leyes absurdas que prohiben besarse en público en México y nada más interesante… Pero para gustos hay colores. Aunque no voy a entender nunca que a alguien le moleste ver a alguien demostrando su amor.





